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HURACANES DE LA REPUBLICA DOMINICANA Base oficial de datos del Centro Nacional de Huracanes de los Estados Unidos para el Atlantico Norte Ciclones tropicales del mes de julio. Ciclones tropicales del mes de agosto. Ciclones tropicales del mes de septiembre. Ciclones tropicales que han pasado desde el descubrimiento hasta el 2000 Clasificacion de huracanes dominicanos segun la Escala Saffir-Simpson Consideraciones para la Republica Domnicana Temporada del 2002 Consideraciones para la temporada del 2003 Definiciones Dias en que las Tormentas y Huracanes han afectado la Republica Dominicana Distribucion mensual de Tormentas y Huracanes El Ciclon de Lilis Escala de intensidad de huracanes Saffir - Simpson Huracanes que han afectado a Puerto Rico Huracan GEORGES del 22 de Septiembre de 1998 Imagenes y trayectorias de Huracanes Dominicanos Lista de nombres de las Tormentas y Huracanes del Atlantico Norte Los Ciclones Tropicales Nombre de los huracanes Número de ciclones tropicales de acuerdo a su intensidad. 1886-1998 Numero de ciclones tropicales por meses. 1873-1998 Particularidades climaticas temporada huracanes 2000 Pronostico Temporada de huracanes del 2002 Temporada de Huracanes de la República Dominicana Tormentas tempranas del atlántico norte
Temporada de Huracanes de la República Dominicana
Antonio
Cocco Quezada
Los registros de huracanes
comienzan desde el inicio del siglo XVI después de fundada la villa de Santo
Domingo siendo uno de los mejor documentados el huracán de 1502 que determinó
su traslado a la margen occidental del río Ozama iniciándose con esta decisión
la construcción de los edificios que hoy son nuestros monumentos
coloniales; existen varias fuentes de
información donde se mencionan las
tormentas y los huracanes que han afectado la isla Española, especialmente de
historiadores, investigadores y universidades; en los actuales momentos aunque
en algunas temporadas se puedan tener algunas omisiones, especialmente sobre
los océanos, se tienen trayectorias
desde 1851 hasta la fecha, naturalmente
con mejores informaciones en la medida en que se ha desarrollado la tecnología,
algunos expertos consideran los últimos cincuenta años como los más confiables,
después de la llegada de los aviones de reconocimiento y los radares, sin
embargo, la información disponible nos da un marco climático muy importante,
para la ciclonología dominicana de 150 años.
Durante ese largo período de tiempo y dentro de la llamada temporada de
huracanes del Atlántico Norte, el país ha estado bajo la influencia de
tormentas tropicales y huracanes en unas 76
oportunidades, de esa cantidad 32 han sido tormentas tropicales y el
resto huracanes, de las cinco
diferentes categorías en las cuales se están clasificando en los
momentos actuales, de acuerdo a la intensidad de sus vientos, la presión
central y la altura de la marea que les acompaña, de manera que hemos sido
afectados por más huracanes que tormentas tropicales. Las fechas
en que los ciclones tropicales han afectado la República Dominicana demuestra
que durante esos 150 años no se registraron tormentas o huracanes en junio y
que en el mes de julio, como se puede observar en el mapa anexo solo cuatro han
afectado el territorio dominicano, 2 tormentas tropicales, 1 huracán categoría
1 y un huracán categoría 2, preferiblemente en la región nordeste. Los cuatro
ocurrieron en el primer tercio del
siglo XX y desde 1933 no se han presentado otros. El más famoso de todos es el
huracán de San Cirilo del 7 de julio de 1901, que marca la fecha más temprana que
una tormenta tropical o huracán ha afectado territorio dominicano dando inicio
por consiguiente, de acuerdo a las definiciones del clima, a la temporada de
huracanes de la República Dominicana.
Al agruparse las informaciones por meses en el período 1851-2000
nos encontramos con la distribución siguiente, donde en mayo dos tormentas
tropicales tocaron el país en la década de 1930-1940, no hay registros en
junio, cuatro en julio, aumentando hasta 20 en agosto y luego al
Distribución mensual de las tormentas y huracanes por meses
máximo de septiembre de 38, para luego disminuir en octubre con 11 y
noviembre con 1, lo cual se ajusta perfectamente con el lugar de formación y
movimiento en junio y noviembre en el Golfo de México y Caribe occidental y en
el Atlántico tropical entre Africa y las Antillas Menores de julio a octubre.
Si consideramos la fecha más tarde en que una tormenta o huracán ha afectado la
República Dominicana que es el 12 de noviembre, podemos decir, que nuestra
temporada de huracanes queda enmarcada entre el 7 de julio y el 12 de
noviembre, hasta que en un futuro, muy difícil después de 150 años, alguna
tormenta o huracán modifique estas fechas.
Si estudiamos las fechas
preferenciales para que nos ataque un ciclón tropical llegamos a la tabla donde
están los 76 casos señalados anteriormente, como es natural, si el 50% ha
impactado en septiembre tendremos la mayor concentración, con el día 22 de
septiembre como el mas alto con 5 ciclones, el último de ellos el huracán
GEORGES, luego los días 11 y 27 con 4 y el 13 de septiembre con 3 igual que el
23 de agosto. La explicación por el momento se las vamos a dejar a los
estudiosos de los mecanismos globales que gobiernan estos sistemas tropicales. Días en que tormentas tropicales o huracanes
han afectado la República Dominicana
1851-2000 (Mayo a
Diciembre)
Tormenta y Huracanes que han afectado la República Dominicana por pentadas (1851-2000)
Los valores ponen de
manifiesto que hemos tenido períodos de mucha actividad, el mayor de 1926 a
1935 donde se registran 10 ciclones, y
de 1891 al 1900 con nueve casos, por otro lado períodos de muy baja actividad
como es el caso de 1856 al 60 donde no fuimos afectado por ninguno, al igual
que otras pentadas, y períodos de quince años con apenas 2 ciclones. Estas
estadísticas no reflejan el comportamiento de la región donde se está
observando un aumento en el número de ciclones tropicales por temporada y de
mayor intensidad. Para que se tenga una idea de esto, si consideramos para la
República Dominicana las tormentas tropicales y huracanes, además, los huracanes intensos que nos han afectado
cada cincuenta años, obtenemos estos resultados, de los 76 que tenemos
registrados, 21 ocurrieron en los primeros 50 años y de ellos cuatro fueron
intensos, en el segundo período de cincuenta años, 32 registrados y apenas 2
huracanes intensos, y en el último periodo, de los 23 registrados, 11 han sido
huracanes intensos.
¿Que significan todos
estos valores de nuestra temporada de huracanes?. A pesar de no estar dentro de
un período de alta actividad como los registrados a finales del siglo XIX, ni
en la década de 1926-1935; en los últimos 50 años, el 48% de los huracanes que
nos han afectado han sido huracanes intensos y se les puede atribuir cuantiosas
pérdidas materiales posiblemente del orden de los 100,000 millones de pesos y
miles de muertes en toda la geografía nacional. Si es cierto que estamos
entrando en un período de mayor actividad con huracanes de estas categorías no
estaría demás decir, que prestarle atención a los huracanes por todos los
sectores de la vida nacional es de alta prioridad.
Regresando a la historia,
y como somos la isla más castigada del Caribe, donde merodean los grandes, los
categoría 5, hemos establecido algunas marcas que nos pueden llevar a
reflexiones, por ejemplo, el primer pronóstico de un temporal se lo dio
Cristóbal Colón a Ovando con el huracán
de 1502, prácticamente lo mismo que un AVISO de huracán, las autoridades de
turno no les hicieron caso, la flota enviada a España se hundió en el Canal de
la Mona, se perdió una fortuna,
y la vida de unos 500 hombres. En 1508 los historiadores
describían por primera vez la circulación del Ojo del huracán con el registrado
ese mismo año y que pasó sobre la Villa de Santo Domingo, cuando mencionaban un
viento del norte que hundió todos los barcos y los sacó hacia el mar y luego un
viento del sur que hizo regresar las embarcaciones al puerto, destruidas. En
1930 nos deleitábamos viendo los grandes oleajes que levantaba en el Placer de los Estudios el cercano y poderoso
huracán de San Zenón, tenemos la marca mundial de pérdidas de vidas humanas
debidas al viento, las informaciones hablan de mas de 6,000.
El caso del huracán de
1998 y las vivencias de la Mesopotamia de San Juan de la Maguana es digno de
una discusión educativa y constructiva, mientras tanto, estamos inscritos en el
libro de records GUINESS en su edición Millennium, página 328, donde dice: El
fallo más grande de energía eléctrica causado por un desastre natural se
produjo en 1998 cuando el huracán GEORGES azotó la República Dominicana con
vientos de 110 millas por hora dejando 100,000 personas sin hogar y 8 millones
sin electricidad.
Educación y Coordinación
siguen en primer plano como las palabras mágicas para el manejo de emergencias
que se nos pueden presentar, la situación en la ciudad de Santo Domingo se ha
agravado con el aumento poblacional y la atención debe dirigirse también a
Barahona donde hace mucho años que no impacta un huracán importante.
CICLONES TROPICALES (TORMENTAS Y HURACANES) QUE HAN PASADO
Referencias:
Enero - 1978 Ciclones Tropicales Dominicanos del mes de JULIO
CICLONES TROPICALES DOMINICANOS DEL MES DE AGOSTO Antonio Cocco Quezada Finaliza hoy el mes de julio y se convierte en la 68ava temporada de huracanes donde no se registran ciclones tropicales durante este mes en el largo período de 1871 a 1999, y en el momento en que los expertos están pronosticando una temporada activa con 14 ciclones tropicales, 9 de ellos con intensidad de huracán y de estos 4 sobre la categoría 3 de la escala de Saffir-Simpson. Un estudio de las temporadas en
que no se han registrado ciclones en el mes de julio revela que sería muy difícil
alcanzar, aunque no imposible, la cantidad de 14 ciclones previstos para 1999,
ya que solamente en una temporada se pudo lograr, de acuerdo a la tabla que
hemos elaborado de la cantidad de ciclones tropicales que se han formado en los
años de inactividad en el mes de Julio y que dió los siguientes resultados:
Como se puede apreciar, y ya hemos mencionado anteriormente en un año se formaron 14, en tres años 13, en 2 años 12 y los valores más frecuentes son 6 con 11; 4, 5 y 7 con 8, lo que significa que de acuerdo al comportamiento estadístico las mayores probabilidades están alrededor de 6. Los pronósticos que se están ofreciendo no están fundamentados únicamente en las estadísticas, se consideran otros predictores, pero lo más importante para nosotros los dominicanos es convensernos de que debemos estar siempre preparados sin importarnos el número, esa fué la lección de 1930, donde sólo se formaron 2 ciclones y uno de ellos fué San Zenón. Durante el mes de Agosto en el período 1886-1998 unos 16 ciclones tropicales han afectado el territorio dominicano incluyendo una fuerte depresión tropical, los más notables son el Huracán David, un categoría 5 que causara gran destrucción el 31 de Agosto de 1979, el huracán Cleo de 1964 categoría 3, el huracán Ella de 1958 categoría 2, a finales del siglo pasado el ciclón de San Ciriaco de 1899 y los de comienzo de la colonización en 1508 y 1545 que causaron grandes daños en la ciudad de Santo Domingo. Número de Ciclones Tropicales que han afectado a la República
Dominicana
ACQ Ciclones Tropicales Dominicanos de SEPTIEMBRE
Las definiciones que se incluyen en esta publicación están
acordes con las aprobadas en el Comité de Huracanes de la Región del Caribe,
Grupo de Trabajo especializado de la llamada Asociación Regional IV que incluye
América del Norte, Centroamérica y el Caribe de la Organización Meteorológica
Mundial. ESCALA DE INTENSIDAD DE HURACANES Estados Unidos de América Aunque se consideran que todos los huracanes son peligrosos, podemos asegurar que unos son más que otros, no se puede decir lo mismo del huracán EMILY de 1987 que del huracán INEZ de 1966, tampoco es lo mismo ELOISA que el huracán de San Zenón. Todos los elementos destructivos del huracán: vientos, marea de tempestad, lluvias intensas determinan el poder de destrucción de los huracanes. Basado en la intensidad de los vientos, tomando como base el promedio de velocidades en un minuto los meteorólogos norteamericanos Saffir y Simpson desarrollaron una escala del 1 hasta el 5, para dar un estimado del potencial de destrucción y las inundaciones del mar sobre las costas en el área de penetración a tierra. La intensidad de los huracanes que se ponen como ejemplos en las diferentes categorías, se refieren al momento de afectar a la República Dominicana. Categoría 1 - Vientos de 119 a 153 kilómetros por hora (74-95 millas por hora) o marea de tempestad de 4 a 5 pies sobre lo normal. Presión barométrica central de 980 milibares o mayor. No se observan daños estructurales. Daños en las costas y las pequeñas embarcaciones, viviendas pocos resistentes y árboles. El huracán Beulah de 1967 y el huracán Eloisa de 1975 fueron huracanes de la categoría 1. Categoría 2 - Vientos de 154 a 177 kilómetros por hora (96-110 millas por hora) o marea de tempestad de 6 a 8 pies sobre lo normal. Presión barométrica mínima entre 965 y 979 milibares. Daños sobre los techos, puertas y ventanas de los edificios y más generalizados sobre viviendas; daños considerables a la vegetación, inundación de las costas por el mar y roturas de amarras de las embarcaciones. El ciclón de Lilis de 1894 y los huracanes Hilda de 1955 y Ella de 1958 fueron huracanes de la categoría 2. Categoría 3 - Vientos de 178 a 209 kilómetros por hora (111-130 millas por hora) o marea de tempestad de 9 a 12 pies sobre lo normal. Presión barométrica mínima entre 945 y 964 milibares. Daños estructurales a las residencias, las viviendas de escasos recursos son totalmente destruidas, daños considerables a la vegetación y destrucción de vallas anunciadoras. Inundación en las costas con destrucción de pequeñas estructuras y daños en las grandes, dependiendo de la pendiente del terreno hay penetración del mar tierra adentro y fuertes rompientes en los acantilados bloqueando las vías de comunicación y obligando la evacuación de las zonas bajas próximas a las costas. Los huracanes Hortense y Georges de 1996 y 1998 fueron huracanes de la categoría 3. Categoría 4 - Vientos de 210 a 249 kilómetros por hora (131-155 millas por hora) o marea de tempestad de 13 a 18 pies sobre lo normal. Presión barométrica mínima entre 920 y 944 milibares. Daños mas generalizados en las estructuras, fallo de los techos, puertas y ventanas. Erosión de las áreas de playa inundación del mar tierra adentro hasta altura de 10 pies sobre el nivel del mar. Se requiere evacuación masiva. Los huracanes de San Zenón e Inez de 1930 y 1966 fueron huracanes de la categoría 4. Categoría 5 -Vientos mayores de 249 kilómetros por
hora (156 millas por hora o mayores) o marea de tempestad superior a los 18
pies. Presión barométrica mínima inferior a los 920 milibares. Fallo completo
de los techos, residencias y estructuras industriales. Pequeñas edificaciones
son levantadas por el viento. Arboles y arbustos son arrancados de raíz,
grandes daños a ventanas y puertas. Daños considerables sobre las costas y
pisos bajos de las estructuras e inundación del mar tierra adentro por debajo
de los 15 pies. Se requiere evacuación masiva de los residentes próximo a las
costas. Los huracanes David y Allen de los años 1979 y 1980 fueron huracanes de
la categoría 5. LOS NOMBRE DE LOS HURACANES La palabra huracán es de origen indígena de nuestras tierras, y llamaban así a las grandes tempestades que se producian por mar y por tierra y que no dejaban cosa alguna que no fuera destruida, y le atribuian nuestros tainos a la diosa Guabancex su manifestación, como castigo por las cosas malas que se hicieron, comenzando a tenerse registro de ellos a partir de la fundación de la Villa de Santo Domingo como fueran los casos de los huracanes de 1502, 1508 y 1509. A comienzos de siglo en la lejana Australia un pronosticador comenzó a ponerle nombres propios de figuras políticas a los ciclones tropicales para insinuar comparaciones de aquellos que no eran de su agrado y que entorpecian las apropiaciones de los servicios meteorológicos, naturalmente esto cayó muy pronto en desuso. La práctica siguiente en la Región del Caribe fue ponerle el nombre de algún personaje importante del momento o el nombre del santo del día en que pasara el huracán, aparecen así en nuestra historia la tormenta del Padre Ruiz o el ciclón de Lilis, también los ciclones de San Ciriaco y San Cirilo a comienzos de siglo y el famoso huracán de San Zenón en el 1930. Las comenzaron a cambiar cuando aparecieron las comunicaciones tanto telegráficas como habladas y se dieron cuenta que los nombres cortos eran más rápido de transmitir y se prestaban a menos confusión que los que se habían implementados por el sistema de latitud y longitud, además era posible identificar varias tormentas que estuvieran presentes al mismo tiempo como fuera el caso de Jerry, Luis, Marylin y Opal en la temporada de 1995. Durante la segunda guerra mundial los meteorólogos militares que operaban en el Pacífico comenzaron a ponerle el nombre de sus madres, esposas y novias a los sistemas meteorológicos que analizaban en los mapas del tiempo lo cual se generalizó rapidamente, en 1950 el Servicio Meteorológico de los Estados Unidos introdujo una lista de los nombres basado en el alfabeto fonético internacional como son Able, Baker, Charlie, Dog, etc., de amplio uso en la navegación aérea, el huracán Charlie de 1952 que afectara las provincias orientales del país es un ejemplo de este sistema. En 1954 se establecieron los listados de nombres de mujer para designar los huracanes hasta 1978 cuando un movimiento feminista en protesta por la utilización solamente de nombres de mujer en términos despectivos logró que se cambiara la lista a partir de 1979 por nombres alternos de hombre y mujer; ese mismo año nos tocó la triste experiencia del huracán David. El listado de nombres que se utiliza en la región del Caribe ha ido evolucionando y en la actualidad existen seis listas diferentes para seis años consecutivos que vuelven a repetirse alternando los nombres e incluyéndose además los nombres en los tres idiomas que se utilizan en la región del Caribe: inglés, español y francés, elimándose los nombres de los huracanes que han causado grandes daños como el Andrews en los Estados Unidos, David en la República Dominicana y Marylin en las Antillas Menores. Los nombres son manejados en estos momentos por el Comité de
Huracanes de la Asociación Regional Cuarta de la Organización Meteorológica
Mundial que se reune anualmente para revisar el Plan Operativo de Huracanes y la
lista consta de 21 nombres que coincide con la temporada más activa de 1933 en
las que se formaron 21 ciclones tropicales, en 1914 solo se formó una tormenta
tropical.
La lista de nombres se utiliza desde 1953 por la facilidad de identificación de las tormentas y el poco error que se comete en las transmisiones de información. Estas listas son mantenidas en la actualidad por el Comité de Huracanes de la OMM. Desde 1979 se estan utilizando nombres femeninos y masculinos alternos en seis listas en rotación, la del 2003 será utilizada nuevamente en el 2009. .........Consulte el Mapa Profesional para el Seguimiento de los Huracanes......... PARTICULARIDADES CLIMÁTICAS TEMPORADA HURACANES DEL 2000 Antonio Cocco Quezada Al finalizar el mes de julio sin que se formara ciclón tropical en la cuenca del Atlántico en una temporada donde los expertos la pronostican más activa de lo normal con 11 ciclones nombrados, 7 huracanes y 3 de ellos de las categorías 3 a 5, de acuerdo con la revisión del pronóstico realizada el 4 de agosto recién pasado y estimulada principalmente por la presencia de la Niña en el Pacífico ecuatorial nos llevó a investigar que ha ocurrido anteriormente con este tipo de comportamiento. En los últimos 18 años donde hemos tenido la Niña en los meses de verano como es el caso de este año 2000 en 8 de ellos la temporada comenzó en el mes de junio, en 5 en el mes de julio y en los 5 restantes en el mes de agosto como es el caso actual. En estos últimos, que fueron los años de 1938, 1949, 1950, 1984 y 1988 el número de ciclones nombrados registrados fueron de 8, 13, 13, 13, y 12 respectivamente lo que se ajusta al pronóstico revisado anterior. Veamos ahora cual ha sido el impacto sobre la República Dominicana, en 1938 dos tormentas tropicales afectaron nuestro territorio el 8 de agosto y el 6 de noviembre, en 1949 un huracán categoría 1 el 22 de septiembre, en 1950 una depresión tropical el 24 de agosto, en 1984 una depresión tropical el 24 de diciembre originalmente la tormenta LILI y en 1988 la tormenta tropical Chris el 25 de agosto. Sin importar cuando se dio inicio a la temporada, solo el hecho de la existencia de la Niña durante la temporada, la isla de Santo Domingo y por consiguiente la República Dominicana ha registrado huracanes importantes como el HAZEL en 1954, el KATIE que destruyó Pedernales en 1955, CLEO un categoría 5 en 1964, ELOISA categoría 1 en 1975, HORTENSE en 1996 y GEORGES en 1998 de la categoría 3. A pesar de todo lo anterior, no se puede hacer un pronóstico
con suficiente peso como para decir que vamos a tener otro impacto este año,
pero los hechos anteriores nos deben poner a pensar que debemos estar preparados
para cualquier eventualidad en esta y las futuras temporadas de huracanes.
Animacion
del huracan GEORGES. Intellicast
PRONOSTICOS PARA LA TEMPORADA DE HURACANES
DEL 2002 PROBABILIDAD PARA QUE AL MENOS UN
HURACAN MAYOR (CATEGORIA 3-4-5) SE MUEVA SOBRE TIERRA EN LAS SIGUIENTES AREAS
COSTERAS EXPERTOS DE NOAA
CONSIDERACIONES PARA LA REPUBLICA
DOMINICANA TEMPORADA DEL 2002 En los últimos 10 años la República Dominicana ha sufrido el impacto directo de huracanes intensos como los fueron Hortense de 1996 y Georges de 1998, ambos clasificados categoría 3 en el momento en que el Ojo iniciaba su movimiento sobre tierra. Los grupos de investigación consideran que los últimos siete años han sido los más activo en la ciclonología de la región y que esto puede continuar durante la temporada del 2002. Tanto en los pronósticos, del Grupo de la Universidad de Colorado para la costas del a Florida, como para el Caribe, las posibilidades de que los huracanes intensos afecten ambas regiones están por encima de lo normal, y más importante aún para la República Dominicana es la prolongada tranquilidad ciclónica en el sur profundo que desde los años de 1966 y 1967 de los huracanes Inez y Beulah no recibe el impacto directo de un gran huracán, con excepción del poderoso huracán Allen de 1980 que afectó el sur de la península de Barahona. Tomando en consideración la historia de la zona presentada en la cronología, debemos pensar que este escenario es preocupante, ya que la población solo tiene la experiencia de las grandes inundaciones provocadas por las lluvias de Georges en las llanuras del Yaque en 1998 y las de Gordon de 1994, de manera que, los habitantes de la península de Barahona de menos de 35 a 40 años no tienen experiencia de su poder de destrucción sumándosele la alta vulnerabilidad de las viviendas existentes.
Se considera de
URGENCIA la educación de la población y las actividades que puedan desarrollarse
en las áreas de preparación y mitigación, fortaleciendo los planes de protección
civil y el sistema de Alerta para hacerle frente a uno de estos monstruos de
la naturaleza que
puede estar por llegar.
CONSIDERACIONES PARA LA TEMPORADA DEL 2003 – Antonio Cocco Quezada
La temporada de huracanes del 2003 arranca con pronósticos coincidentes del Grupo de la Universidad de Colorado y los expertos de la Administración Nacional del Océano y la Atmósfera NOAA de que vamos a tener una temporada más activa de lo normal, debido a que los indicadores en los cuales se basa el pronóstico son favorables para que así suceda.
El Grupo de la NOAA, por consenso de los científicos, considera que existe un 55% de probabilidad de que se cumpla, un 35% de que este sobre lo normal y apenas un 10% de que pueda quedar por debajo de lo normal. Dentro de sus pronósticos consideran que deben formarse entre 11 y 15 tormentas tropicales a las cuales se les pondrán nombres de acuerdo con el listado para la presente temporada. De esas tormentas de 6 a 9 alcanzarán la intensidad de huracán y de estos de 2 a 4 deben intensificarse hasta la clasificación de huracanes intensos.
Por su lado el Dr. Bill Gray y su Grupo, de la Universidad de Colorado, con veinte años en el pronóstico de las temporadas de huracanes, es más puntual y considera que deben formarse 14 tormentas tropicales, de las cuales 8 llegan a la categoría de huracán y 3 a la de huracanes intensos. Ambos grupos consideran que tanto las costas de los Estados Unidos como la región del Caribe tienen una probabilidad mayor de lo normal para ser afectados por un huracán de categoría superior.
Como puede apreciarse ninguno de los dos grupos señala, ni puede señalar en los momentos actuales, que parte de las costas de los EUA o que isla del Caribe puede ser impactada directamente, esto significa que cada Gobierno debe implementar un sistema de información adecuado con las medidas de mitigación necesarias para la protección de la población.
Todo está preparado para que los satélites meteorológicos, aviones de reconocimiento, radares, boyas oceánicas, barcos y estaciones de tierra envien información a los centros nacionales e internacionales, para formular pronósticos con la ayuda de las grandes computadoras que corren los modelos matemáticos actuales. En la presente temporada se estrenará el pronóstico de cinco días el cual puede traer problemas de interpretación si no se educa a la población sobre esta nueva información; tormenta o huracanes muy al este de las Antillas Menores pueden proyectar su trayectoria sobre la isla Española.
Como en las últimas temporadas la población dominicana recibirá boletines de dos fuentes de información, la generada en el Centro Meteorológico Regional Especializado de Miami, que coincide con el Centro Nacional de Huracanes de los EUA, que serán emitidos a las 5:00 AM., a las 11:00 AM., a las 5:00 PM y a las 11:00 PM. De acuerdo con el Plan Operativo de Huracanes de la Región del Caribe. Por otro lado la Oficina Nacional de Meteorología ha publicado que emitirá boletines a las 7:00 AM., a la 1:00 PM., a las 7:00 PM. Y a la 1:00 AM., ambos centros han informado que se emitirán boletines intermedios cuando el caso lo amerite.
CONSIDERACIONES PARA EL PRONOSTICO DEL 2003 Se espera un enfriamiento del Pacífico y el establecimiento de un evento la Niña para el mes de agosto. Las temperaturas de las aguas oceánicas desde 1995 estarán más cálidas en el atlántico tropical. El monsón sobre Africa estará sobre lo normal. La cortante vertical del viento en la cuenca del atlántico será favorable. La corriente de chorro Africana del este, será favorable para el desarrollo de las perturbaciones que salen de Africa, y Se observará un debilitamiento del viento alisio.
COMPARACION PRONOSTICOS TEMPORADA DE HURACANES 2003
Mayo 30, del
2003 - (Fuente Dr. Gray y Asociados – NOAA/EUA)
2) Costas este de EUA con la Florida - 58% (Promedio 31%) 3) Costas del Golfo hacia el oeste - 43% (Promedio 30%) 4) Riesgo de un huracán mayor en el Caribe, sobre lo normal.
CONSIDERACIONES PARA LA REPUBLICA DOMINICANA Dados los pronósticos actuales, tenemos que llegar a las mismas conclusiones de hace dos temporadas. En la última década la República Dominicana ha sufrido el impacto directo de huracanes intensos como los fueron Hortense de 1996 y Georges de 1998, ambos clasificados categoría 3 en el momento en que el Ojo iniciaba su movimiento sobre tierra. Los grupos de investigación consideran que los últimos ocho años han sido los más activo en la ciclonología de la región y que esto puede continuar durante la temporada del 2003. Como ya hemos visto, los dos Grupos coinciden en probabilidad por encima de lo normal, de que huracanes intensos afecten ambas regiones. Para nosotros, es además importante para la República Dominicana la prolongada tranquilidad ciclónica en el sur profundo que desde los años de 1966 y 1967 de los huracanes Inez y Beulah no recibe el impacto directo de un gran huracán, con excepción del poderoso huracán Allen de 1980 que afectó la desabitada región del sur de la península de Barahona. Tomando en consideración la historia de la zona presentada en la cronología, debemos pensar que este escenario es preocupante, ya que la población solo tiene la experiencia de las grandes inundaciones provocadas por las lluvias de Georges en las llanuras del Yaque del Sur en 1998 y las de Gordon de 1994, de manera que, los habitantes de la península de Barahona de menos de 35 a 40 años no tienen experiencia de su poder de destrucción sumándosele a esto, la alta vulnerabilidad de las viviendas.
Se considera de URGENCIA la educación de la población y las actividades que
puedan desarrollarse en las áreas de preparación y mitigación, fortaleciendo los
planes de protección civil y el sistema de Alerta para hacerle frente a uno de
estos monstruos de la naturaleza que puede estar por llegar, las experiencias
demuestran que podemos ser impactados por los cuatro elementos de destrucción de
los huracanes, la marea de tempestad, los vientos fuertes, las lluvias intensas
y los tornados. ALGUNAS DE NUESTRAS GRANDES AMENAZAS El impacto de un huracán categoría 4 o 5 sobre la ciudad de Santo Domingo como ocurriera en septiembre de 1930. El llenado y vertido de la presa de Tavera como ocurriera en 1979. El llenado y vertido de la presa de Sabaneta como ocurriera en 1998. Una marea de tempestad sobre las costas de la llanura oriental.
El llenado y vertido de la
presa de Monción.
Referencias:
Resultan interesantes las informaciones que aparecen en los diarios de la época - LISTIN DIARIO - sobre los efectos de este huracán bautizado como el CICLON DE LILIS por el General Ulises Hereaux, para ese momento Presidente de la República. Las observaciones realizadas por el señor Hatton en la ciudad de San Lorenzo de Samaná, indican el inicio del paso del centro del huracán al sur de la isla alrededor de la media noche del viernes 21, después de intensificarse en aguas del Caribe, lo cual hemos supuesto debido a los pocos daños reportados en Martinica y Guadaloupe. Los valores obtenidos por el señor Hatton de la presión y el viento fueron: el día 21 a las 8:00 PM. NE-29.90", 10:00 PM. E Fuerte - 29.85", 12:00 Medianoche SE - 29.80, Septiembre 22 a la 1:00 AM. S30W - 29.75", 4:00 AM. S30W - 29.85, 6:00 AM. S30W - 29.90".
Los reportes recibidos de numerosas poblaciones del interior del país, donde se destacan los pocos daños ocurridos en el este y ninguna información recibida desde el sur, nos hacen pensar que la trayectoria seguida por este huracán sobre el país, es diferente a la que aparece en la publicación del Servicio Meteorológico de los Estados Unidos Ciclones Tropicales del Atlántico Norte (North Atlantic Tropical Cyclones), donde sugiere una penetración del "ojo" en la peninsula de Barahona.
Los daños, inundaciones, desbordamientos de ríos y observaciones del viento, específicamente en las localidades de San Cristóbal, Baní, Palenque, San José de Ocoa y Mao indican una penetración en el área de Palenque - Najayo donde la marea de tempestad estuvo por encima del muelle del Ingenio Italia en la tarde del sábado pasando al este de San José de Ocoa en dirección a Mao. Esta trayectoria justificaría los daños estructurales que se produjeron en la ciudad de Santo Domingo, Villa Mella, La Victoria, San Cristóbal y las fuertes avenidas de los ríos Ozama, Tosa, Bia, Los de Baní y Azua y el Yaque del Norte, Bao y Amina en la región noroeste del país.
Una señora octogenaria residente en la ciudad de Santo Domingo, hace suponer que otro ciclón azotara esta ciudad para 1834. Otro relato de un residente en Azua indica que para el 1883 un ciclón afectó dicha población. Las pérdidas dre vidas humanas reportadas alcanzaron a 12, de las cuales 10 se produjeron debido a naufragios de diferentes embarcaciones y 2 en el interior, con 3 heridos en Santo Domingo. Naturalmente para esa época los medios de comunicación eran muy limitados y no se pueden considerar como los datos reales. Durante el ciclón naufragaron 1 balandro, una goleta americana, una goleta danesa y las embarcaciones Elías, Serpiente, Lulu Evereth, María del Rosario y Vivero.
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